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Con el liderazgo de Rafael Barriga, el ICCA vuelve con impulso administrativo y visión de audiencias

Tras un proceso de cinco años marcado por la lucha del sector del cine y el audiovisual, el Instituto de Cine y Creación Audiovisual (ICCA) ha sido restituido, con la designación de Rafael Barriga como su director ejecutivo encargado. Barriga, una figura de larga trayectoria en el ámbito cinematográfico y audiovisual ecuatoriano, compartió en el programa ‘La Noche Boca Arriba’, conducido por Pablo Salgado, su visión y los desafíos inmediatos para el Instituto.
 La historia reciente del cine ecuatoriano transitó por un proceso institucional complejo desde el 2020; el gobierno de Lenín Moreno -a través del Decreto 1039- fusionó el entonces Instituto de Fomento a la Creación Audiovisual (ICCA) y el Instituto de Fomento  las Artes, la Innovación y Creatividad (IFAIC) en una única entidad, el Instituto de Fomento a la Creatividad y la Innovación (IFCI). Esta medida, calificada de «ilegal e inconstitucional» por el sector, desató una intensa disputa legal y gremial. Así lo recordó Pablo Salgado: varios artistas, productores y gestores culturales presentaron demandas de inconstitucionalidad, y ello llevó a la culminación con el Decreto 2023 en el gobierno de Guillermo Lasso que dispuso la restitución de los dos institutos, y con ese antecedente, inició el proceso de restitución del ICCA y la designación de su nuevo Director Ejecutivo (e).
 Por su parte, Rafael Barriga destacó la importancia de ese hecho, afirmó que la restitución constituye un triunfo contundente de los actores culturales que  estuvieron al frente con sus demandas y de las autoridades actuales que han comprendido ese proceso. En ese sentido, Barriga asumió el liderazgo del ICCA, con una hoja de ruta ya trazada para el fomento, un trabajo marcado previamente por la gestión institucional del IFCI, una Institución que ha facilitado la transición.
El principal desafío en estas primeras semanas será la reorganización administrativa. De los 64 empleados actuales del IFCI, se pasará a 94, con 55 del IFAIC y 36 del ICCA, con un financiamiento que está asegurado para ello. Estas primeras semanas se proyectan como un proceso de reorganización administrativa, explicó Barriga, señalando la necesidad de equipar las nuevas oficinas.
Pese a los retos operativos, Barriga enfatizó una visión estratégica para el ICCA que abarca la visión de acoger a la diversidad actores que compone el sector, mediante acciones de desentralización del acceso a los fondos públicos. El director reconoció la existencia de diferentes gremios y una vasta gama de creadores, desde animadores y desarrolladores de videojuegos hasta documentalistas en comunidades rurales. El cine y el audiovisual es un reflejo del mundo y de lo que somos… Es un sector amplísimo para empleo, dijo, comprometiéndose a trabajar para esa diversidad de sectores del cine y el audiovisual.
Entre las metas específicas, Barriga destacó dos pilares fundamentales. Por un lado, fortalecer el cine ecuatoriano en lo internacional, facilitando la visibilidad de las películas en festivales y mercados, lo cual genera empleo y desarrollo. Por otro lado, y con igual importancia, la necesidad de generar para esa industria la base fundamental… que son los consumidores, que son las personas que asisten con su presencia a las salas de cine o a los centros culturales. Esto implica un enfoque en la creación de nuevos públicos y la promoción de espacios de exhibición comunitaria, incluso en la era digital.
En términos presupuestarios, el ICCA trabajará con el Fondo de Fomento existente para este año, que asciende a $2.755.000. Barriga detalló varios concursos próximos, incluyendo producción y posproducción de óperas primas y largometrajes, así como apoyo específico para pueblos y nacionalidades, coproducciones minoritarias y videojuegos.
Por otra parte, Pablo Salgado señaló la persistente queja sobre la concentración de los fondos concursables en pocas provincias (Pichincha, Imbabura, Azuay, Guayas). Barriga concordó con la necesidad de un análisis de impacto de estos fondos para tomar decisiones más equitativas y que beneficien a toda la industria.
La conversación también abordó la Ley de Transformación Digital y Audiovisual, que ofrece exenciones y exoneraciones para la producción, como el certificado CIA (Certificado de Incentivo Audiovisual) y la eliminación de aranceles para equipos. Si bien estas normativas son beneficiosas, para Salgado existe lentitud en su operatividad y la situación de violencia en el país impactan la llegada de producciones internacionales. Frente a ese argumento, Barriga hizo un llamado a «agilizar los procesos» y enfatizó la importancia de un trabajo «mancomunado» con el sector para superar estos obstáculos.
La vasta experiencia de Rafael Barriga en el cine y el audiovisual, desde crítico cinematográfico, gestor de salas de cine (incluyendo la creación de Ocho y Medio), productor y director (documental sobre Bromberg), hasta su paso por el servicio público en el Ministerio de Cultura, lo posicionan en un lugar único para este desafío. Barriga mostró una actitud de apertura ante la tarea, reconociendo que la clave de su gestión será la colaboración con los múltiples actores del sector.
En este momento histórico que se abre para el cine ecuatoriano, el ICCA emprende una nueva etapa con la misión de ser un motor de fomento, promoción y construcción de una industria audiovisual robusta, diversa y cercana a sus audiencias.

Entrevista en La Noche Boca Arriba: ENLACE


 


 

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